La atleta que conquista la pista con una bomba de insulina

María Ignacia Montt, estudiante de Ingeniería Comercial, se colgó la presea dorada en el campeonato Nacional de Atletismo en los 100 y 200 metros planos. Padece diabetes desde los 11 años, algo que no ha sido impedimento para labrar una carrera llena de éxitos.
 
Nota original en Visión UC
 
María Ignacia Montt (26) mira al frente. En la pista atlética de Lázaro Escobar de la ciudad de Temuco el frío penetra. El cielo gris que de esa tarde en la capital de la región de laAraucanía contrasta con la teñida de azul de la deportista. Con el número 413, la atleta termina de recorrer su carril. Una sonrisa sincera, ancha, se le dibuja en su rostro una vez que pasa la meta con un reloj que marca 11 segundos y 84 centésimas en los 100 metros planos.
 
Ese día, 9 de abril, Montt volvió a conquistar Chile refrendando el título de la mujer más rápida del país. Y lo hizo, otra vez, con su bomba de insulina en su cuerpo. Le diagnosticaron diabetes tipo 1 a los 11 años. En ese momento su madre lloró. Sabía que tendría que enfrentar otra hija con la misma situación. Fue un momento complejo. Sin embargo, quince años después, es una atleta de referencia en suelo nacional, pese a este condición de salud. Y no solo por 2022. En 2021, la atleta pudo destronar, por un fallo fotográfico, a Isidora Jiménez, quien hacía ocho años se hacía con el mismo centro.
 
Pero ese fin de semana no solo en los 100 metros llegó el oro para Montt. Un día después, cuando le tocó saltar a la pista para competir por los 200 metros planos, la estudiante de Ingeniería Comercial no falló y volvió a colgarse otra presea dorada en el cuello. Con un tiempo de 24 segundos y 22 milésimas, la atleta pudo sacarse la frustración del año pasado, año en el que, en la misma categoría, había sacado la plata.
 
“Estoy en el mejor momento de mi carrera. Estoy haciendo los mejores tiempos y logrando objetivos importantes. Por ejemplo, ahora competiré en el Campeonato Iberoamericano. Es la primera vez que lo hago en un torneo de este nivel. Se han ido dando las cosas y sí, ha sido un buen año para mí”, explica desde España.
 
La diabetes no es impedimento
 
Competir a nivel de alto rendimiento con una enfermedad a cuestas no es fácil. Menos cuando se diagnostica desde tan temprano, cuando ni siquiera hay un conocimiento a cabalidad sobre lo que puede implicar esa enfermedad. No obstante, para Montt, la diabetes no se convirtió en un obstáculo sino que en un punto de partida desde el cual ha desarrollado una carrera deportiva que hoy luce un gran palmarés, entre los que destacan el oro y la plata en el Grand Prix Sudamericano en Argentina este año, así como los oros conseguidos en tierra nacional este año y en 2021. La deportista ha sabido resignificar la carga simbólica de esta enfermedad. De ahí sea una condición vital que la impulsa hacia la superación constante.
 
Siempre describo que esta enfermedad es como mi compañera, porque, a pesar de que a veces pueda ser un obstáculo, para mí ha sido una condición y parte de mi camino. He aprendido con mucha paciencia, con mucha tolerancia a la frustración. También a poder manejarlo para poder rendir en el alto rendimiento, tanto en los entrenamientos como en las competencias. Ha sido un proceso súper largo de ensayo y error. Ahora me está yendo bien porque lo tengo mucho más dominado y estoy apoyada y respaldada por un equipo médico muy bueno”, explica.
 
Ni siquiera el duro periodo de la pandemia socavó su deseo de seguir mejorando. Reflexionando sobre qué era lo mejor para hacer en ese periodo, la deportista no claudicó. “Las condiciones en las casas eran lejos de las que estábamos acostumbradas, pero hice lo que pude con lo que tenía a disposición en mi hogar. Me enfoqué en trabajar mucho lo mental y hacer un fortalecimiento general”, sostiene.
 
Montt va por más. Apoyada por su facultad y la UC, a la que agradece por el soporte entregado, busca seguir mejorando sus marcas y registros. De vuelta de la pandemia, con su bomba de insulina al lado y con el mejor año de su vida, para la atleta parece que la palabra techo no forma parte de su vocabulario. “Quiero mejorar mis marcas. Ha sido una muy buena temporada hasta ahora. Quiero seguir corriendo a los niveles que he estado y subir más”, cierra con una voz clara y decidida la atleta que ve en los Juegos Bolivarianos de junio su desafío más importante para estos meses.
 
Sobre el ámbito académico, Montt lo toma con calma. Sabe que la decisión de ser deportista de alto rendimiento ha provocado que los estudios se hayan prolongado más de la cuenta. Sin embargo, dice que, una vez que finalice su carrera deportiva, tratará de combinar ambos aspectos para estar siempre ligada al deporte. "Trataré de vincular mi carrera profesional con mi carrera deportiva y hacer algo en el ámbito del marketing deportivo, que es lo que me gusta y me apasiona. Se puede hacer mucho con mi experiencia deportiva”, concluye.
La atleta que conquista la pista con una bomba de insulina