La ampliación de fronteras de los cursos deportivos producto de la pandemia

La crisis sanitaria producida por Covid-19 planteó desafíos pedagógicos y estudiantiles. Una nueva modalidad online fue transversal durante el primer semestre, que para los ramos deportivos significó un cambio de esquema más radical, producto de su necesidad de ocupar un espacio físico común para realizar las actividades. La adaptación en base a la retroalimentación y flexibilidad fueron fundamentales para enfrentar este proceso.
Por Sebastián Ávila Donoso


Una semana de clases presenciales fue el corto periodo en que las y los estudiantes de la UC pudieron asistir a sus respectivos campus. El desafío del semestre fue la adaptación a un modelo nunca antes puesto en práctica. Sin embargo, para los cursos deportivos resultó ser aún más complejo. Rediseñar las estructuras de presencialidad características del desarrollo de estos ramos, a la modalidad online fue un camino que estudiantes, profesores y encargados de docencia construyeron en base a la flexibilidad y entendimiento.

Mariana Lagos, estudiante de college de ciencias sociales, tomó “Danza estilo libre” y cuenta que “en general la experiencia fue muy buena y resultó increíblemente bien. Al principio parecía que iba a ser demasiado difícil continuar con el ramo, dado que era muy necesario tomarlo presencial, por los tests físicos, las coreografías y las pruebas en grupo. Pero la profesora y las ayudantes lograron sacarlo adelante de una forma muy creativa”.

En el semestre recientemente culminado, la UC  tuvo una oferta de 3.400 vacantes que fueron tomadas, de estas, al fin del semestre aproximadamente 1.700 estudiantes lograron terminar sus cursos deportivos. Las cifras representan un 50% de deserción, principalmente producto de las limitaciones de impartir los cursos vía videoconferencia. “Para nosotros es positivo, considerando que los estudiantes tomaron cursos eminentemente práctico y que se hicieron online todo el semestre”, dice Octavio Alarcón, encargado de docencia en Deportes UC y agrega que “pensábamos que la merma iba ser mucho mayor que esa, ya que creímos que iban a privilegiar otros cursos de malla y no un curso de formación general”.

Alarcón cuenta que la adaptación fue un proceso difícil, sin embargo, junto al comité curricular debieron modificar los objetivos de los cursos que se basaban en la presencialidad, además de capacitar a las y los profesores para este proceso. Por otra parte, el feedback del estudiantado fue un elemento fundamental para el desarrollo y posterior planificación del segundo semestre. Para esto se realizaron encuestas tempranas, finales y hubo una constante comunicación para abordar problemas personales o temas como fallas de conexión. “Estaban agradecidos de los cursos deportivos, porque sentían que eran el tanque de oxígeno para el día de clases, después de haber estado conectados muchas horas haciendo clases online”, cuenta el encargado de docencia sobre algunas de las retroalimentaciones.

Así lo reafirma Mariana Lagos: “Fue un momento de relajo en la contingencia actual que ayudaba a distraerse de las responsabilidades y la ansiedad” y agrega que “en las evaluaciones fueron muy flexibles, como había que dar las pruebas por zoom, si llegaba a fallar la conexión podías mandar un video y no perjudicaba tu nota. Cualquier problema que se te podía presentar por la contingencia ellas lo entendían perfecto y te ayudaban a encontrar una solución”.

En el ramo “Preparación Física y Recreación”, el proceso fue nutriéndose en base a las opiniones de las y los propios estudiantes. El profesor Edmundo Gómez, junto a sus ayudantes, pusieron en práctica las recomendaciones y sugerencias que les entregaban. Partió el curso enviando cápsulas grabadas, posterior a esto, y a petición del curso, pasaron a una modalidad mixta que incluso incluyó convivencias online. “Confiamos plenamente en lo que ellos hicieron y dimos todas las flexibilidades. Le dimos las gracias por haber llegado hasta el final, por las ganas que le pusieron, por el compromiso que tuvieron y de estar ahí como si fuera un curso más. ”, afirma Gómez y plantea que “si vamos a seguir con esta modalidad, que cada profesor respete lo que hace otro colega”, esto producto de que en ocasiones otras cátedras no deportivas pusieron ayudantías o pruebas en horarios no establecidos previamente y que concordaban con sus clases.

El futuro de los cursos deportivos en la UC ya tiene sus primeras definiciones en pos de que la comunidad sepa qué opciones existirán. Se ofrecerán 2.100 vacantes y dos tipos de modalidades dependiendo del caso. Serán 36 secciones deportivas 100% online y entre 75 y 80 secciones que potencialmente tendrán la posibilidad de asistir a clases prácticas presenciales, dependiendo de las autorizaciones de la autoridad sanitaria. En caso de que ocurra esto último, existirán protocolos, en los que se está trabajando, de cuidados de camarín, distanciamiento, uso de las duchas, entre otros.

Además de esto, desde Deportes están gestionando la implementación de cursos de Formación General en modalidad remota para el segundo semestre en el campus Villarrica.

La ampliación de fronteras de los cursos deportivos producto de la pandemia